Viernes 30 de enero de 2026

EE.UU.: obispos convocan a una Hora Santa por la paz frente al clima de violencia

  • 30 de enero, 2026
  • Washington (Estados Unidos) (AICA)
Mons. Paul Coakley llamó a rezar en todo el país ante el aumento del miedo, la polarización y la violencia, e insistió en la dignidad humana y las obras de misericordia como camino de sanación.
Doná a AICA.org

El presidente de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos (USCCB), monseñor Paul S. Coakley, convocó a realizar una Hora Santa por la Paz en todo el país, como respuesta al creciente clima de miedo, polarización y violencia social que atraviesa la nación.

En un comunicado, el arzobispo se dirigió especialmente a quienes se sienten impotentes ante la injusticia, los disturbios sociales y la violencia. "Su fe importa. Sus oraciones importan. Sus actos de amor y obras de justicia importan", afirmó, al subrayar que ignorar la dignidad humana contradice el estándar del Evangelio.

El llamado se produce en un contexto de fuerte conflictividad social, marcado por el aumento de operativos de la Agencia de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) durante la actual administración estadounidense. En ciudades como Minneapolis, estas acciones derivaron en episodios de violencia, protestas masivas, muertes y sanciones a agentes policiales.


Monseñor Coakley lamentó especialmente la muerte de dos personas durante operativos migratorios en Minneapolis y la de un hombre detenido en Texas, hechos que calificó como "trágicos ejemplos del fracaso de nuestra sociedad en respetar la dignidad de toda vida humana". "Experimentamos duelo ante esta pérdida de vidas y deploramos la indiferencia y la injusticia que representa", expresó.

Como "un paso hacia la sanación", el arzobispo invitó a obispos y sacerdotes a ofrecer en los próximos días una Hora Santa por la Paz, pidiendo por la reconciliación, la justicia y el consuelo de quienes viven con miedo o dolor. Animó también a los fieles a participar en parroquias, capillas o de manera personal, "ante la presencia del Señor".

El prelado agradeció además "las innumerables maneras" en que católicos y personas de buena voluntad trabajan cotidianamente por la paz, mediante obras concretas como alimentar a los hambrientos, acoger al forastero, cuidar a los enfermos y acompañar a quienes sufren soledad. "Ninguna obra de misericordia ni acto de justicia es en vano ante los ojos de Dios", afirmó.

Si bien recordó la necesidad de respetar las leyes, sostuvo que las obras de misericordia, la asamblea pacífica y el cuidado de la comunidad "construyen la paz con mayor certeza que la ira o la desesperación". Citando el Evangelio, recordó que incluso "un vaso de agua fría" dado en nombre de Cristo "no quedará sin recompensa".

Por último, monseñor Coakley invitó a confiar los miedos y esperanzas al Sagrado Corazón de Jesús, pidiendo que esta Hora Santa sea "un momento de renovación para nuestros corazones y para nuestra nación". Aseguró que "Dios escucha el clamor de su pueblo y permanece cerca de todos los que lo buscan".+