Una experiencia de colegialidad, fraternidad, cercanía al pontífice y la oportunidad de intercambiar ideas. Así describieron los purpurados el consistorio extraordinario convocado por León XIV.
"No estamos aquí para promover nuestros propios planes de acción, sino para confiar nuestros proyectos al juicio del Señor", dijo el Papa en la misa celebrada en la basílica vaticana.
El Papa inauguró el Consistorio extraordinario de cardenales recordando que "no es la Iglesia la que atrae, sino Cristo" y advirtió que la división en la Iglesia dispersa a los fieles.
Los purpurados debían elegir dos de los cuatro temas propuestos por el Papa. Los otros dos, eran la liturgia y la constitución Praedicate Evangelium sobre la Curia Romana.