Viernes 9 de enero de 2026

León XIV a los cardenales: 'No son un grupo de expertos, sino una comunidad de fe'

  • 8 de enero, 2026
  • Ciudad del Vaticano (AICA)
"No estamos aquí para promover nuestros propios planes de acción, sino para confiar nuestros proyectos al juicio del Señor", dijo el Papa en la misa celebrada en la basílica vaticana.
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El papa León XIV presidió el 8 de enero en la Basílica de San Pedro la misa con los cardenales reunidos en Consistorio extraordinario, haciendo un llamamiento a un discernimiento que trascienda los intereses de grupo y se centre en el bien de la Iglesia.

"No estamos aquí para promover agendas, personales o de grupo, sino para confiar nuestros proyectos e inspiraciones al juicio de un discernimiento que nos supera", dijo el pontífice en una homilía pronunciada en el Altar de la Cátedra.

El Papa enfatizó que "no son un equipo de expertos, sino una comunidad de fe", y su tarea es ayudarse mutuamente, y especialmente al Papa, a descubrir lo que la Providencia nos ofrece hoy para "responder a las necesidades de una humanidad atribulada".

La reflexión abordó el origen de la palabra Consistorio (consistere), asociándola al acto de "detenerse" en un mundo marcado por el frenesí y que representa "un momento de gracia que expresa su unidad en el servicio a la Iglesia".


"Dejamos de lado por un tiempo nuestras actividades y renunciado incluso a compromisos importantes, para reunirnos y discernir lo que el Señor nos pide para el bien de su pueblo", afirmó.

Calificándolo de "gesto profético" para nuestro mundo frenético, el Papa León dijo que el acto de hacer una pausa para orar y escuchar juntos nos ayuda a concentrarnos en nuestro objetivo, para que nunca nos tambaleemos en una acción ciega.

En lugar de promover "agendas personales o colectivas", los cardenales están invitados a "discernir a la luz de la Eucaristía, para que Cristo pueda devolver sus planes purificados, iluminados y transformados".

"Nuestro Colegio, aunque rico en muchas habilidades y dones notables", dijo, "no está llamado, en primer lugar, a ser un equipo de expertos, sino una comunidad de fe, en la que los dones que cada uno aporta -ofrecidos al Señor y devueltos por Él- producen, según su Providencia, el mayor fruto".


Citando a san Juan Pablo II, el Papa invitó a los cardenales a abrazar el Amor Trinitario de Dios y a convertir su momento de "detención" en un "gran acto de amor: hacia Dios, hacia la Iglesia y hacia todos los hombres y mujeres del mundo".

En la oración y en el silencio, "están llamados a mirarse a la cara, a escucharse mutuamente y a convertirse en voz de todos aquellos a quienes el Señor ha confiado a su solicitud pastoral".

El Consistorio, dijo, es así "un acto que hay que vivir con corazón humilde y generoso, conscientes de que es por gracia que estamos aquí, y que no hay nada de lo que llevamos que no hayamos recibido, como un don y un talento que no hay que desperdiciar, sino investir de prudencia y valentía".

El Santo Padre recordó la exhortación del papa san León Magno a los cristianos "a cooperar en el mismo Espíritu para que los hambrientos sean saciados, los desnudos sean vestidos y nadie busque sus propios intereses sobre los de los demás" y recordó además la "belleza multifacética" de la Iglesia, de la que el Consistorio da testimonio en su "unidad de gracia y fe".

Instó a los cardenales a escuchar el llamado de Jesús para que respondan al deseo de paz de la "gran muchedumbre" de la humanidad que lucha por sobrevivir en medio de la miseria y el "desesperado vacío existencial".


El propósito de los cardenales al reunirse, dijo el Papa León, es ayudarse unos a otros y al Papa a recibir y distribuir los "cinco panes y dos peces que la Providencia nunca deja de proveer donde sus hijos piden ayuda".

"Lo que ofrecen a la Iglesia en su servicio, a todos los niveles, es algo grandioso, sumamente personal y profundo, único para cada uno y valioso para todos", dijo. "Y la responsabilidad que comparten con el Sucesor de Pedro es grave y onerosa".

Para concluir, el Papa agradeció a los cardenales su servicio y encomendó al Señor su trabajo conjunto.

Después de la celebración eucarística, los aproximadamente 170 cardenales presentes regresarán al Aula Sinodal para dos sesiones de trabajo, que hoy se centrarán en los temas de la sinodalidad y de la evangelización, elegidos el miércoles por la tarde.+