El limosnero del Papa pide mantas y ropa térmica para una población que vive "a oscuras" y con temperaturas bajo cero, mientras la Cáritas local denuncia una "lucha por la supervivencia".
Más de 33 millones de personas necesitan ayuda y se declaró hambruna dos veces en un año, advierte la confederación católica.
Al concluir su audiencia general el Santo Padre dirigió sus pensamientos a quienes siguen sufriendo en medio de los numerosos conflictos armados del mundo.
El Patriarcado Latino de Jerusalén y la Conferencia Episcopal Italiana, anunciaron el proyecto que pretende dar respuesta al agravamiento de la crisis sanitaria en el territorio.