Miércoles 28 de enero de 2026

Card. Krajewski sobre Ucrania: 'Se necesita ayuda inmediata'

  • 22 de enero, 2026
  • Ciudad del Vaticano (AICA)
El limosnero del Papa pide mantas y ropa térmica para una población que vive "a oscuras" y con temperaturas bajo cero, mientras la Cáritas local denuncia una "lucha por la supervivencia".
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El limosnero del Papa, cardenal Konrad Krajewski, lanzó un llamamiento urgente a la solidaridad internacional ante el agravamiento de la crisis humanitaria en Ucrania, donde los ataques rusos a las infraestructuras dejaron a miles de personas sin calefacción en temperaturas bajo cero.

"No se puede permanecer indiferente ante el dolor y el sufrimiento; es necesario actuar porque el riesgo, como decía el Papa León, es la 'globalización de la impotencia'", advirtió el responsable del Dicasterio para el Servicio de la Caridad.

El cardenal polaco solicitó apoyo para la recogida de bienes esenciales iniciada por la basílica de Santa Sofía en Roma, solicitando concretamente calentadores químicos, ropa térmica, mantas y alimentos ricos en energía para enviar al país.

El llamamiento llega en un momento en el que Ucrania se enfrenta al "invierno más duro de los últimos años", con temperaturas que descendieron hasta los -15 grados centígrados y ataques rusos que dejaron más de 5.600 edificios sin calefacción en Kiev en la noche del 19 al 20 de enero.

'Lucha por la superviviencia'
El padre Vyacheslav Hrynevych, director de Caritas-Spes Ucrania, describió la situación como una "lucha por la supervivencia" e informó que muchas personas se ven obligadas a abandonar sus hogares no sólo para escapar de las bombas, sino también del frío.


"Es importante no apartar la mirada de lo que ocurre en Ucrania, no pensar que es una guerra lejana", instó el sacerdote, destacando, sin embargo, la "resiliencia" de la población que sigue compartiendo lo poco que tiene.

Cáritas estableció un "punto de resiliencia" en Kiev con generadores, donde la gente puede calentarse y cargar dispositivos, y distribuye comidas calientes a cientos de personas necesitadas.

El padre Taras Zheplinsky, de la Iglesia greco-católica, también envió un testimonio desde la capital ucraniana, donde la catedral está iluminada sólo por los faros de los automóviles y barrios enteros están sin electricidad ni agua.

"Estamos en tinieblas y en sombra de muerte, pero la luz de Cristo y la luz de vuestra solidaridad brillan sobre nosotros", afirmó el sacerdote, agradeciendo el "calor" que viene de la Iglesia universal y ayuda a calentar las "manos frías" de los ucranianos.+