El limosnero del Papa pide mantas y ropa térmica para una población que vive "a oscuras" y con temperaturas bajo cero, mientras la Cáritas local denuncia una "lucha por la supervivencia".
De otoño a primavera, la gente vive sin calefacción. La situación se ve agravada por las temperaturas bajo cero y los bombardeos rusos, que destruyen casas, techos y ventanas.
En su Mensaje de Navidad, el líder de la iglesia Greco-Católica Ucraniana, recordó, que 'Jesús llora con las familias que perdieron a sus seres queridos y enjuga sus lágrimas'.
El arzobispo mayor la Iglesia Greco-Católica Ucraniana lamentó que "todo el mundo habla de paz" pero lo que está sucediendo en Ucrania dijo es "una masacre sistemática y planificada".