León XIV recordó a las víctimas del Holocausto, renovó el compromiso de la Iglesia contra toda discriminación y manifestó su cercanía al pueblo de Mozambique, golpeado por graves inundaciones.
En la audiencia general, el Papa subrayó la acción del Espíritu Santo, la unidad entre Escritura y Tradición y el deber eclesial de preservar y comunicar la fe viva.
El Papa invitó a orar por la unidad cristiana y por la paz, especialmente en este tiempo marcado por la falta de respeto a la dignidad humana y por las crecientes tensiones internacionales.
León XIV expresó su solidaridad con las poblaciones y las autoridades de los países afectados.