Miércoles 28 de enero de 2026

El Papa pidió que el horror del genocidio no vuelva a repetirse

  • 28 de enero, 2026
  • Ciudad del Vaticano (AICA)
León XIV recordó a las víctimas del Holocausto, renovó el compromiso de la Iglesia contra toda discriminación y manifestó su cercanía al pueblo de Mozambique, golpeado por graves inundaciones.
Doná a AICA.org

En el marco de la catequesis del 28 de enero, el papa León XIV realizó dos llamamientos de fuerte contenido humanitario y espiritual: uno, en memoria de las víctimas del Holocausto, para que nunca más se repita el horror del genocidio; y otro, de cercanía y oración por el pueblo de Mozambique, duramente afectado por inundaciones devastadoras.

Con respecto el Día Internacional de la Conmemoración en memoria de las víctimas del Holocausto, celebrado cada 27 de enero, el Santo Padre recordó el asesinato de millones de judíos y de muchas otras personas, calificando la fecha como un "doloroso recuerdo" que interpela a la conciencia de la humanidad.

En ese contexto, pidió a Dios "el don de un mundo sin antisemitismo y sin prejuicios, opresión y persecución para ningún ser humano".

El pontífice renovó además su llamamiento a la comunidad internacional para que permanezca siempre vigilante, a fin de que tragedias como el genocidio no vuelvan a repetirse. Subrayó la necesidad de construir una sociedad fundada en el respeto mutuo y orientada al bien común, en línea con la enseñanza de la declaración conciliar Nostra Aetate, que condena toda forma de discriminación por motivos de lengua, nacionalidad o religión.

En una publicación difundida el 27 de enero desde la cuenta @Pontifex en la red social X, León XIV reafirmó la posición constante de la Iglesia contra el antisemitismo y cualquier forma de acoso o exclusión, reiterando su fidelidad a los principios expresados por el Concilio Vaticano II.

Inundaciones en Mozambique
Durante los saludos a los peregrinos de lengua portuguesa, el Papa dirigió también su pensamiento al pueblo de Mozambique, que desde octubre sufre las consecuencias de intensas lluvias e inundaciones. Según datos oficiales, al menos 137 personas perdieron la vida y otras 812.000 fueron afectadas.


"Mientras rezo por las víctimas, expreso mi cercanía a los desplazados y a todos los que les ofrecen su apoyo. ¡Que el Señor los ayude y los bendiga!", expresó el Santo Padre, confiando a Dios a quienes padecen las consecuencias de esta emergencia humanitaria.+