El Estado está impulsando un mandato agresivo que busca castigar a los profesionales de la salud que se niegan a ayudar e instigar el aborto y aprobó un proyecto de ley que legaliza la eutanasia.
Tras la votación en el Parlamento Europeo sobre "Mi voz, mi elección. Por un aborto seguro y accesible", el Comece expresó "serias preocupaciones" sobre la el objetivo de la iniciativa.
El arzobispo de Valladolid pidió a los poderes públicos políticas en favor de la vida y la familia. En una carta pastoral llamó a una 'alianza por la esperanza' para revertir el déficit de natalidad.
En la versión final, los obispos consideran que se debilitaron aspectos positivos y el proyecto causará "gran daño" a aquellos que son especialmente vulnerables.