León XIV presidió el rito solemne de clausura del Año Santo que había convocado e inaugurado por el papa Francisco el 24 de diciembre de 2024.
En la Basílica de San Pedro, León XIV meditó sobre los magos y exhortó a la Iglesia a acoger la alegría del Evangelio, acompañar la búsqueda espiritual y reconocer a Dios en lo pequeño.
Una delegación de más de 5.000 personas que acompañaron a más de 33 millones de peregrinos de todo el mundo durante el Año Santo cumplieron con el rito jubilar.
El cardenal James Harvey presidió el rito de clausura, uno de los actos centrales del Año Jubilar de la Esperanza, marcado por la invitación a mantener viva la misericordia y la fe.