Miércoles 21 de enero de 2026

Mons. Ojea destacó el bautismo como entrada a la familia de Dios

  • 21 de enero, 2026
  • San Isidro (Buenos Aires) (AICA)
El obispo emérito de San Isidro compartió su mensaje semanal y destacó que "nunca un cristiano está solo".
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El obispo emérito de San Isidro, monseñor Oscar Ojea, compartió su mensaje semanal, en el que se centró sobre el significado del bautismo de Jesús y su impacto en la vida cristiana.

El prelado señaló que en el río Jordán Jesús recibió el reconocimiento amoroso del Padre y la presencia del Espíritu Santo, una experiencia que revela la necesidad humana de ser amado y confirmado como hijo.

"Me imagino en primer lugar lo que habrá significado para Jesús su bautismo y esta gloria manifestada por el Padre y el Espíritu Santo. Todos tenemos necesidad de ser queridos, de ser reconocidos. Y tal vez Jesús en su corazón de hombre necesitaba este gesto del Padre y del Espíritu Santo, este reconocimiento", dijo. 

Monseñor Ojea aseguró que, para los creyentes, el bautismo implica "entrar en la familia de la Trinidad".

"No estamos tan huérfano"
"El bautismo por el que fuimos hechos hijos de Dios nos hace entrar en una familia. No estamos más huérfanos, no somos más personas solas en la vida. Aunque no lo sepamos conscientemente después, aunque lo olvidemos, aunque lo dejemos de lado, pertenecemos a una familia, la familia de Jesús, la Santísima Trinidad. Nunca un cristiano está solo", enfatizó.

Y continuó: "Pertenecemos a esa familia de la Iglesia, la Virgen, los santos, nuestros hermanos. No estamos solos, tenemos referentes, pertenecemos a esa familia y por eso nos sentimos cobijados en el amor de Dios y nos sentimos deudores del amor a los hermanos".

Hacia el final de su reflexión, monseñor Ojea invitó a agradecer y vivir con profundidad el propio bautismo, como fuente de comunión, pertenencia e impulso al amor fraterno.+