Con procesión, bendición de los niños y una homilía centrada en la adoración auténtica, la comunidad humahuaqueña renovó su fe al Niño Dios en una jornada marcada por la unidad y la esperanza.
El obispo auxiliar porteño reflexionó sobre la Epifanía como revelación del Mesías y exhortó a poner los dones personales al servicio de Dios y de los hermanos más necesitados.
El obispo emérito de San Isidro reflexionó sobre la búsqueda sincera de sentido, la trascendencia unida a la realidad cotidiana y el valor profundo de la adoración cristiana.
Durante el rezo del Ángelus en la solemnidad de la Epifanía del Señor, el Papa invitó a ser "tejedores de esperanza", donde "en lugar de desigualdad, pueda haber justicia".