Miércoles 7 de enero de 2026

León XIV: 'Que la industria de la guerra sea sustituida por el arte de la paz'

  • 6 de enero, 2026
  • Ciudad del Vaticano (AICA)
Durante el rezo del Ángelus en la solemnidad de la Epifanía del Señor, el Papa invitó a ser "tejedores de esperanza", donde "en lugar de desigualdad, pueda haber justicia".
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"En lugar de la desigualdad, que haya justicia y que la industria de la guerra sea sustituida por el arte de la paz", exhortó el papa León XIV, durante su reflexión antes del rezo del Ángelus con los fieles presentes en la Plaza de San Pedro, tras la celebración de la misa de la solemnidad de la Epifanía del Señor, en la Basílica de San Pedro, con la que clausuró el Año Santo y realizó el cierre de la última Puerta Santa.

"En los dones de los Magos vemos lo que cada uno de nosotros puede compartir, lo que ya no podemos guardar para nosotros mismos, sino que debemos dar a los demás, para que la presencia de Jesús crezca en medio de nosotros", expresó el pontífice.

El viaje de los Reyes Magos, su partida y el precioso regalo que entregaron al Niño Jesús, dijo el Papa León a los fieles, es un recordatorio de que los cristianos deben entregarse completamente a sigo mismo y todo lo que se tiene a Jesús, "nuestro tesoro inestimable". 

Lo que significa también para nosotros arrodillarnos ante el Niño de Belén
"Arrodillarse como los Magos ante el Niño de Belén significa, también para nosotros -expresó el Papa León-, confesar haber encontrado aquella verdadera humanidad en la que resplandece la gloria de Dios". 

"En Jesús", recordó, "aparece la verdadera vida, el hombre vivo, aquel que no existe para sí mismo, sino que está abierto y en comunión, que nos enseña a decir: "En la tierra como en el cielo". 

En este contexto, subrayó el Santo Padre, "la vida divina está a nuestro alcance" y "se manifiesta para que podamos incluirnos en su libertad dinámica, que afloja los vínculos del miedo y nos permite encontrar la paz".

Al subrayar que esto representa al mismo tiempo una posibilidad y una invitación, "porque la comunión no puede limitarse", el Papa preguntó: "¿Qué podríamos desear más que esto?".

El riesgo y la entrega de regalos de los Reyes Magos
Reflexionando sobre el relato del Evangelio de San Mateo y sobre lo que vemos en los pesebres, el Papa recordó cómo los Magos ofrecieron al Niño Jesús algunos regalos preciosos, en concreto el oro, el incienso y la mirra.

"Quizás no parezcan útiles para un bebé, pero expresan un deseo que nos da mucho en qué reflexionar ahora que llegamos al final del año jubilar", a saber, que "el regalo más grande es darlo todo".

Desde una perspectiva diferente, pero para ilustrar el mismo punto, el Papa León recordó "aquella pobre viuda, vista por Jesús, que puso en el tesoro del Templo sus dos últimos céntimos, todo lo que tenía".

Nuestro inestimable tesoro
El Papa reconoció que no sabemos nada de las posesiones de los Magos, llegados de Oriente, "pero su partida, su riesgo y sus mismos dones sugieren que todo, verdaderamente todo lo que somos y poseemos debe ser ofrecido a Jesús, que es nuestro tesoro inestimable". 

El Papa se refirió después al Jubileo de la Esperanza que concluyó el 6 de enero con el cierre de la Puerta Santa de la Basílica de San Pedro.

"Por su parte", dijo, "el Jubileo nos ha recordado la justicia fundada en la gratuidad, las prescripciones jubilares originales, que incluían un llamado a la integración de la vida pacífica, una redistribución de la tierra y sus recursos, y una restitución de "lo que uno tiene" y "lo que uno es" a los designios de Dios, que son mayores que los nuestros".

La esperanza debe estar basada en la realidad
Con esto en mente, el Papa León subrayó que "la esperanza que proclamamos debe estar fundada en la realidad, porque Jesús bajó del cielo para crear una nueva historia aquí abajo". 

Expresó por tanto que al recordar los dones de los Magos, también nosotros podemos considerar lo que personalmente podemos compartir con los demás, para ayudar a magnificar la presencia de Cristo, para que su Reino crezca, sus palabras se cumplan en nosotros y los extraños y enemigos se conviertan en hermanos y hermanas.

"Como tejedores de esperanza", concluyó, "caminamos juntos hacia el futuro por otro camino".+