León XIV aseguró que el Bautismo es "luz en las horas oscuras, reconciliación en los conflictos de la vida; en la hora de la muerte es puerta al cielo".
Al final del Ángelus dominical, el Papa dirigió su pensamiento a Irán, escenario de protestas y violenta represión, y a Siria donde continúan los enfrentamientos. También pidió paz para Ucrania.
Durante el rezo del Ángelus en la solemnidad de la Epifanía del Señor, el Papa invitó a ser "tejedores de esperanza", donde "en lugar de desigualdad, pueda haber justicia".
En la fiesta del primer mártir, san Esteban, León XIV reflexionó sobre el martirio como "nacimiento al cielo" y sobre la alegría navideña en un mundo marcado por el miedo y el conflicto.