Mons. Paul Coakley llamó a rezar en todo el país ante el aumento del miedo, la polarización y la violencia, e insistió en la dignidad humana y las obras de misericordia como camino de sanación.
Tras la muerte de un manifestante durante un operativo federal, la Iglesia llama a la calma, a la moderación y a reconstruir la convivencia social desde el bien común y la dignidad humana.
León envió un mensaje "de cercanía espiritual" a los participantes de la Marcha por la Vida en Washington, que se celebra cada año en torno al aniversario del fallo Roe vs. Wade.
La Conferencia Episcopal de las Antillas manifestó su "profunda preocupación" por el uso de la fuerza en naciones soberanas y alertaron sobre "un espiral de miedo y confrontación".