El obispo de San Francisco destacó que Jesús sigue llamando a los creyentes a abrir sus corazones, abandonar seguridades y llevar la luz de Dios a los espacios cotidianos y difíciles.
El obispo de San Francisco deseó que la beata sea inspiradora para los jóvenes y adolescentes actuales, quienes enfrentan numerosas dificultades para crecer íntegramente.
El obispo de San Francisco recordó que, aunque Dios trasciende toda comprensión humana, se hace cercano a través de Jesucristo e invitó a los fieles a reconocer su presencia también en la misa.
El obispo de San Francisco centró su reflexión en la bendición sacerdotal del libro de Números y destacó la protección, gracia y paz que Dios ofrece a cada persona y familia al comenzar el 2026.