La Rioja: Año Jubilar por los 50 años del martirio de Angelelli y sus compañeros
- 7 de enero, 2026
- La Rioja (AICA)
Con celebraciones en Chamical y en el paraje Bajo de Luca, la Iglesia riojana dio inicio a un tiempo de gracia marcado por la memoria agradecida, la peregrinación y el testimonio de fe de sus mártires
La Rioja: Año Jubilar por los 50 años del martirio de Angelelli y sus compañeros
La comunidad diocesana de La Rioja inició el Año Jubilar Diocesano con motivo del 50° aniversario del martirio de los beatos Enrique Angelelli, Carlos de Dios Murias, Gabriel Longueville y Wenceslao Pedernera. En este marco, la parroquia El Salvador de Chamical celebró dos misas en acción de gracias que marcaron el comienzo de este tiempo especial de gracia.
La primera celebración tuvo lugar el sábado 3 de enero en la Gruta del paraje Bajo de Luca, sitio donde los beatos Murias y Longueville entregaron sus vidas. Bajo el cielo estrellado y en un clima de recogimiento y profunda emoción, numerosos fieles se congregaron para recordar el testimonio de los mártires y agradecer su entrega al Evangelio.
Durante la homilía, el párroco, presbítero Gustavo de la Puente, destacó la importancia de vivir intensamente el Año Jubilar, invitando a los fieles a peregrinar tanto a la Gruta como al templo parroquial, donde descansan los restos de Murias y Longueville. Señaló que ambos lugares fueron designados como espacios jubilares, donde los peregrinos podrán obtener las indulgencias concedidas mediante el decreto diocesano.
En la celebración se elevaron oraciones especiales y se dio lectura al decreto promulgado por el obispo de La Rioja, monseñor Dante Braida, en el que convoca a toda la Iglesia diocesana a transitar este año con fe renovada y esperanza activa, inspirados en el testimonio de los mártires riojanos.
Bendición de cintas rojas
La segunda misa se celebró el domingo 4 de enero en el templo de la sede parroquial El Salvador, en un clima festivo propio de la octava de Navidad. Allí se proclamó nuevamente el decreto de apertura del Año Jubilar y, tras la comunión, se realizó un gesto significativo: la bendición de cintas rojas, símbolo de la sangre derramada y de la fidelidad al Evangelio, que acompañarán a los fieles durante todo este año jubilar.
El Centro Misionero de la parroquia ofreció a los peregrinos cintas con estampas de los mártires y dispuso un libro de actas para que los visitantes pudieran dejar por escrito sus intenciones, agradecimientos y peticiones, como signo de una memoria viva que sigue dando frutos en la comunidad.
De este modo, la Iglesia riojana inició un tiempo de gracia y renovación espiritual, llamada a caminar como pueblo de Dios en la memoria agradecida y en la esperanza viva, siguiendo las huellas de los beatos mártires que dieron su vida por la fe y la justicia.+
