Viernes 9 de enero de 2026

Mons. Conejero centró la Navidad en el misterio de Dios hecho cercano en Cristo

  • 6 de enero, 2026
  • Formosa (AICA)
En la misa en la catedral de Formosa, el obispo destacó la Encarnación como fuente de luz y salvación, invitó a vivir este tiempo con gratitud y a anunciar a Jesús como único Redentor de la humanidad.
Doná a AICA.org

El obispo de Formosa, monseñor José Conejero Gallego, presidió la misa en la catedral Nuestra Señora del Carmen, donde reflexionó sobre el misterio central del tiempo de Navidad a partir de la expresión evangélica: "La Palabra se hizo carne y habitó entre nosotros".

El prelado afirmó que en esta frase se concentra la fe cristiana, ya que Dios, el Emmanuel, asume la fragilidad humana para hacerse verdaderamente cercano a su pueblo.

Al comienzo de su homilía, monseñor Conejero Gallego recordó que la Encarnación se realiza en la "plenitud de los tiempos", cuando Dios envía a su Hijo nacido de la Virgen María, cuya maternidad fue celebrada en el inicio del nuevo año. En este marco, hizo referencia a diversos acontecimientos dolorosos de la actualidad, como tragedias recientes y situaciones de conflicto internacional, y señaló que los cristianos no pueden permanecer indiferentes ante el sufrimiento, porque todos forman parte de una única familia, la de los hijos de Dios.

Al profundizar en la liturgia de la Palabra del segundo domingo de Navidad, el obispo explicó que ya en el libro del Eclesiástico se anuncia proféticamente la presencia de la sabiduría de Dios en medio de la humanidad, sabiduría que los cristianos reconocen plenamente en Jesucristo. Citó además a san Pablo, quien presenta a Cristo como fuerza y sabiduría de Dios, redención y justicia para los creyentes.

También se refirió al himno de la carta a los Efesios, en el que el apóstol describe el designio eterno de Dios, que desde antes de la creación pensó a la humanidad para ser santa y vivir como hijos en el Hijo unigénito. En este sentido, subrayó que por el bautismo los cristianos ya participan de esa filiación adoptiva y están llamados a vivir en alabanza y gratitud por la misericordia divina.

Luz, gracia, vida y salvación
Al comentar el prólogo del Evangelio según san Juan, monseñor Conejero Gallego presentó a Cristo como luz, gracia, vida y salvación para un mundo marcado por tinieblas, ignorancia y rechazo de Dios. Advirtió que, como señala el Evangelio, muchas veces "vino a los suyos y los suyos no lo recibieron", cuando el corazón se cierra a la bondad y a la voluntad de Dios.

El obispo invitó a seguir celebrando la Navidad con alegría, aun en medio de dificultades y adversidades, acogiendo con agradecimiento la salvación que Dios ofrece en Jesucristo. En vista de la próxima solemnidad de la Epifanía, recordó que el Señor se manifiesta a todas las naciones y exhortó a los fieles a colaborar para que Cristo sea conocido, amado y aceptado como Rey y Salvador.

Finalmente, afirmó que sólo en Jesucristo se encuentra la salvación plena y definitiva, y que las realidades humanas, ideologías y sistemas solo tienen valor en la medida en que se acercan a la enseñanza del Evangelio y de la Iglesia, reafirmando la fe en Cristo como único Redentor del mundo.+