Viernes 9 de enero de 2026

Mons. Conejero: 'La justicia y la paz nacen del amor vivido según el Evangelio'

  • 8 de enero, 2026
  • Formosa (AICA)
En su editorial mensual, el obispo de Formosa invitó a comenzar 2026 desde la oración y la sinodalidad, siguiendo a Cristo para construir una sociedad más fraterna y reconciliada.
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En el editorial de enero de 2026 del periódico diocesano Peregrinamos, el obispo de Formosa, monseñor José Conejero Gallego, reflexionó sobre la justicia y la paz como dones que brotan del amor de Dios y como desafíos urgentes para el mundo actual.

Al iniciar el nuevo año, el prelado recordó que "todo bien y todo don perfecto proceden de Dios" y que, por lo tanto, la auténtica justicia y la paz verdadera tienen su origen en Él.

El obispo formoseño enmarcó esta reflexión en la celebración de la solemnidad de Santa María, Madre de Dios y Reina de la Paz, y en la Jornada Mundial de la Paz. En este contexto, destacó el mensaje del papa León XIV, titulado La paz esté con ustedes: hacia una paz "desarmada y desarmante", en el que el pontífice reafirma que la paz de Cristo resucitado es un don que proviene del amor incondicional de Dios y se caracteriza por la humildad y la perseverancia.

Asimismo, invitó a la diócesis a unirse a la intención del Papa para enero, dedicada a la oración con la Palabra de Dios, y recordó la celebración del Domingo de la Palabra de Dios el 25 de enero próximo. Señaló que la escucha orante de la Sagrada Escritura es fuente de esperanza para las comunidades y un camino para edificar una Iglesia más fraterna y misionera.

Vivir el mandamiento del amor
En el editorial, monseñor Conejero Gallego subrayó que entre las aspiraciones más profundas de la humanidad se encuentran una justicia más igualitaria y una paz duradera entre los pueblos, anhelos que ya están presentes en el designio de Dios anunciado por los profetas y proclamado en el nacimiento de Jesucristo. Sin embargo, advirtió que estos ideales sólo pueden concretarse siguiendo el camino señalado por Jesús: vivir el mandamiento del amor.

En este sentido, el obispo afirmó que la justicia y la paz son fruto del amor, tal como se manifiesta en la entrega total de Cristo, que "nos amó hasta el extremo" y dio su vida por la salvación de todos. Inspirado en san Pablo y en el Evangelio, recordó el lema pastoral diocesano para 2026: "Jesucristo, el Señor, nos amó y se entregó por nosotros. Agradecidos, permanezcamos siempre en su amor", como guía para la vida personal y comunitaria.

Finalmente, presentó el objetivo pastoral del año, centrado en ser y hacer una Iglesia sinodal en comunión, participación y misión. Llamó a profundizar actitudes como la escucha respetuosa, la conversión de relaciones y la transparencia en la vida pastoral, para caminar juntos en un proceso de santidad personal y comunitaria.

El mensaje del pastor concluyó con una invocación a Nuestra Señora del Carmen, patrona de Formosa, y un deseo de un bendecido año nuevo para toda la comunidad diocesana.+