Mons. Conejero Gallego destacó la centralidad de la Palabra de Dios en la vida cristiana
- 28 de enero, 2026
- Formosa (AICA)
El obispo de Formosa invitó a los fieles a colocar la Palabra de Dios en el centro de su vida personal y comunitaria. La definió como luz que ilumina, alimento que fortalece y criterio que discierne.
El obispo de Formosa, monseñor José Conejero Gallego presidió la Eucaristía del tercer domingo del Tiempo Ordinario en la catedral, una jornada dedicada de manera especial a la Palabra de Dios e invitó a los fieles a colocarla en el centro de su vida personal y comunitaria.
En su homilía, el obispo recordó que esta celebración fue instituida por el papa Francisco hace seis años con el propósito de revalorizar la centralidad de la Palabra de Dios en la vida cristiana. A partir del versículo de la Carta a los Colosenses, "La Palabra del Señor habite en ustedes", destacó que la Palabra de Dios es Jesucristo, que se hizo carne y habitó entre nosotros, y también la Sagrada Escritura inspirada por el Espíritu Santo.
Monseñor Conejero señaló que la Palabra de Dios constituye la fuente de toda verdadera espiritualidad y de todo carisma auténtico. La definió como luz que ilumina, alimento que fortalece y criterio que discierne el bien y el mal en lo más profundo del corazón. Por ese motivo, exhortó a los fieles a leerla, meditarla y, especialmente, a ponerla en práctica, subrayando que no basta con conocerla.
En sintonía con la intención del papa León XIV para el mes de enero, invitó a que la oración y la vida cristiana se fundamenten en la Palabra de Dios. En ese marco, hizo referencia a las actividades formativas y espirituales que distintas congregaciones, movimientos y grupos laicales desarrollan durante el tiempo de verano. Mencionó de manera especial a las hermanas Salesas presentes en Formosa y Las Lomitas, junto a religiosas procedentes de Brasil y Chile, quienes realizaron sus ejercicios espirituales en la semana en que celebraron a su fundador, san Francisco de Sales.
Predicación en las periferias
Al reflexionar sobre las lecturas bíblicas, explicó el sentido del anuncio del profeta Isaías y su cumplimiento en Jesucristo, tal como lo presenta el Evangelio de san Mateo. Recordó que Jesús inició su predicación en Galilea, región considerada periférica y despreciada por algunos sectores del judaísmo, y que desde Cafarnaún anunció el Reino de Dios, invitó a la conversión y sanó a los enfermos. En ese contexto, evocó el llamado de los primeros discípulos, Pedro, Andrés, Santiago y Juan, quienes dejaron sus redes para seguirlo.
El obispo afirmó que todo cristiano también ha sido llamado por el Señor y que la conversión constituye un proceso que dura toda la vida. Invitó a imitar el ejemplo de Jesús y de los santos, y a pedir su intercesión para crecer en fidelidad al Evangelio.
La celebración coincidió con la fiesta de la conversión de san Pablo y con la clausura del Octavario de Oración por la Unidad de los Cristianos. Monseñor Conejero recordó el deseo de Jesús de que todos sean uno y subrayó la necesidad de la reconciliación y la comunión dentro de la Iglesia. A la luz de la segunda lectura dirigida a la comunidad de Corinto, llamó a superar divisiones y a fortalecer la comunión para que el anuncio del Reino de Dios resulte creíble y eficaz.
Finalmente, exhortó a los fieles a colocar la Palabra de Dios en el centro de la vida personal y comunitaria, a fin de dar frutos abundantes de buenas obras y de ser testigos de Jesucristo, que vino a salvar y redimir a la humanidad.+
