Los obispos cubanos se ofrecieron públicamente a mediar ante el aumento de las tensiones entre La Habana y Washington, en un contexto marcado por nuevas restricciones al suministro de petróleo.
Mons. Paul Coakley llamó a rezar en todo el país ante el aumento del miedo, la polarización y la violencia, e insistió en la dignidad humana y las obras de misericordia como camino de sanación.
Tras la muerte de un manifestante durante un operativo federal, la Iglesia llama a la calma, a la moderación y a reconstruir la convivencia social desde el bien común y la dignidad humana.
León envió un mensaje "de cercanía espiritual" a los participantes de la Marcha por la Vida en Washington, que se celebra cada año en torno al aniversario del fallo Roe vs. Wade.