Cuba: La Iglesia advierte de una mayor crisis social y se ofrece como mediadora
- 1 de febrero, 2026
- La Habana (Cuba) (AICA)
Los obispos cubanos se ofrecieron públicamente a mediar ante el aumento de las tensiones entre La Habana y Washington, en un contexto marcado por nuevas restricciones al suministro de petróleo.
La Conferencia de Obispos Católicos de Cuba envió el sábado 31 de enero, un mensaje dirigido a todos los cubanos de buena voluntad, en el que expresan su profunda preocupación por el agravamiento de la situación social y económica del país, y exhortan a buscar caminos de diálogo y cambios estructurales que devuelvan la esperanza al pueblo.
"La Iglesia -escriben los obispos cubanos- continuará invitando a la conversión, a la vivencia del amor fraterno, de la justicia y la paz. Y también, ofreciendo su disponibilidad para, si así se lo solicitaran, contribuir a rebajar el tono a las hostilidades entre partes y crear espacios de fecunda colaboración en orden al bien común llamado a transformar la realidad nacional".
Cuba necesita cambios urgentes
En el texto, los prelados recuerdan que ya en junio, durante el Año Jubilar bajo el lema "Peregrinos de Esperanza", habían advertido sobre la necesidad de transformar la realidad nacional. Hoy, señalan, la crisis se ha intensificado, con noticias como la posible paralización del suministro de petróleo, lo que incrementa la angustia y el riesgo de un caos social. "Cuba necesita cambios y son cada vez más urgentes, pero no necesita para nada más angustias ni dolor", subraya el mensaje.
Recuerdo de las palabras de San Juan Pablo II
Los obispos evocan las palabras de San Juan Pablo II en su visita a la isla en 1998, cuando pidió que el pueblo cubano no fuera privado de vínculos con otras naciones, y recuerdan que el aislamiento repercute especialmente en los más vulnerables. También agradecen la solidaridad recibida tras el paso del huracán Melissa en octubre, destacando el apoyo de fieles, familias, Cáritas y organismos internacionales.
Llamado al diálogo, la pluralidad y la paz
El documento insiste en que los conflictos deben resolverse mediante el diálogo y la diplomacia, nunca por la coerción o la violencia, y reclama un ambiente de pluralidad y respeto dentro del país. "Que el mundo se abra a Cuba, pero que Cuba se abra a su propio pueblo, sin exclusiones", afirman, citando a Martí y apelando a la construcción de una patria "con todos y para el bien de todos".
Compromiso de la Iglesia con el pueblo cubano
Finalmente, los obispos reiteran el compromiso de la Iglesia de acompañar al pueblo cubano en la oración, el servicio a los pobres y la promoción de la paz. Invocan a la Virgen de la Caridad del Cobre para que, por su intercesión, llegue "la hora del amor" y prevalezcan la sensatez y la cordura sobre las amenazas y discordias.+
