Domingo 11 de enero de 2026

#Jubileo2025 El Papa agradeció a voluntarios por darle a Roma un rostro acogedor

  • 10 de enero, 2026
  • Ciudad del Vaticano (AICA)
Al encontrarse con los representantes de las instituciones que colaboraron con la realización del Año Santo el pontífice los animó a seguir llevando la esperanza en el corazón.
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Cuatro días después del cierre de las puertas santas, el papa León XIV hizo un balance positivo del Año Santo 2025 este sábado por la mañana al recibir, en el Aula Pablo VI, a los representantes de las instituciones y fuerzas de seguridad participantes, a los que expresó su gratitud por la labor "invisible pero responsable" que permitió a millones de peregrinos llegar a Roma.

El Jubileo de la Esperanza, que concluyó oficialmente el día de la Epifanía, fue, según el pontífice, una prueba del poder del bien en un mundo a menudo desgarrado.

Más de 30 millones de peregrinos en Roma
En su discurso, León XIV se refirió a las cifras: más de 30 millones de personas peregrinaron a las tumbas de los apóstoles el año pasado. El Papa destacó especialmente que Roma se había presentado como una "casa acogedora" y una "comunidad abierta".

Agradeció explícitamente al Estado italiano, a la administración municipal de Roma, bajo la dirección del alcalde, y a los aproximadamente 5.000 voluntarios, sin cuyo esfuerzo la logística de estos importantes eventos habría sido difícilmente gestionable. Estas organizaciones e instituciones, explicó, "ofrecieron una contribución polifacética, a menudo oculta, siempre exigente y llena de responsabilidad, gracias a la cual más de treinta millones de peregrinos pudieron emprender el camino jubilar".

La esperanza es parte de ser un peregrino
Estas visitas a las puertas santas y a las tumbas de los apóstoles fueron experiencias tangibles de una esperanza que no defrauda. El Papa León destacó cómo san Agustín escribió que "la esperanza es necesaria en la condición de los peregrinos", y estos voluntarios hicieron posible que los visitantes redescubrieran la esperanza.

En particular, el Santo Padre destacó la gran cantidad de jóvenes que viajaron a la Ciudad Eterna desde todos los rincones del mundo. Describió su testimonio como hermoso porque eran "tan diferentes entre sí, pero unidos y ordenados (¡también gracias a su valioso servicio!)".


Todos, argumentó, tenemos una responsabilidad con estos jóvenes y su futuro. Por ello, animó a los voluntarios a preguntarse, a la luz de la experiencia del Jubileo: ¿Qué necesitan realmente estos jóvenes? ¿Dónde pueden encontrar las verdaderas respuestas a las preguntas más profundas que albergan en sus corazones?

Es importante que tengan buenos modelos a seguir en quienes puedan buscar guía en el camino hacia la santidad. Por ejemplo, pueden observar los ejemplos de san Pier Giorgio Frassati y san Carlo Acutis.

Que las semillas de la esperanza crezcan
León XIV recordó que en la Bula de Invocación de la apertura de la Puerta Santa en 2024, el papa Francisco hizo un llamado a la esperanza con estas palabras: "Dejémonos atraer ya desde ahora por la esperanza y dejemos que ella se contagie a través de nosotros a todos los que la anhelan", reiterando ahora ese llamado para que -dijo- sea el "mandato que llevamos con nosotros, como una continuación fructífera del trabajo realizado", para que las buenas semillas que fueron depositadas en nuestros corazones puedan seguir creciendo.


Para concluir, el Santo Padre entregó a voluntarios "un pequeño signo de agradecimiento: el Crucifijo del Jubileo: una miniatura de la cruz con el Cristo glorioso que acompañaba a los peregrinos". Lo ofreció como recordatorio de la experiencia única que acababan de vivir. Te bendigo y te deseo todo lo mejor para este nuevo año. ¡Gracias!+