Día de la Mujer Migrante: comisión episcopal renueva su compromiso contra la xenofobia
- 10 de enero, 2026
- Buenos Aires (AICA)
La Comisión de Pastoral de Migrantes reafirmó la defensa de los derechos de las mujeres migrantes y con la construcción de una sociedad basada en la fraternidad y el respeto.
En el marco del Día de la Mujer Migrante, la Comisión Episcopal de la Pastoral de Migrantes e Itinerantes (CEMI) reafirmó su compromiso con la memoria, la justicia y la defensa de los derechos de las personas migrantes. La fecha, instituida por la ley N°4409/12 de la Ciudad de Buenos Aires, recuerda el ataque xenófobo que provocó la muerte de Marcelina Meneses y de su hijo Joshua Alejandro Torres.
En un comunicado, señala que mantener viva la memoria de este hecho no responde a una lógica de revancha, sino a una exigencia ética y destaca que recordar es una forma concreta de proteger la vida y de evitar que la violencia y la discriminación se naturalicen. En ese sentido, la comisión volvió a reclamar el pleno esclarecimiento del caso y el acceso efectivo a la justicia.
Derechos, integración y vida digna
La declaración pone en el centro el papel de la mujer migrante como sostén de familias y comunidades. Su aporte cotidiano, muchas veces invisibilizado, resulta fundamental en ámbitos sociales, culturales y religiosos, aun en contextos atravesados por la precariedad y la exclusión.
Para la pastoral, reconocer este protagonismo implica garantizar derechos, promover la integración y asegurar condiciones de vida dignas.
Inspirada en el espíritu de la encíclica Laudato si', la reflexión retoma la idea de una fraternidad sin fronteras, en la que la Tierra es entendida como casa común.
En sintonía con el magisterio del papa Francisco y con el impulso pastoral del pontificado del papa León XIV, la CEMI renovó su opción de acompañar de manera activa a las personas migrantes, con especial atención a las mujeres, a quienes reconoce como sujetos de derechos y protagonistas de la vida social y eclesial.
La comisión también alentó a que esta conmemoración trascienda el ámbito porteño y se extienda a todo el país como una instancia de educación en la fraternidad. Erradicar la xenofobia y el racismo, afirmaron, constituye una tarea colectiva que exige políticas públicas, gestos solidarios y comunidades abiertas al encuentro.
Finalmente, CEMI expresó su deseo de que la memoria de Marcelina y de su hijo interpelen a la sociedad a no mirar hacia otro lado, y que el reclamo de tantas mujeres migrantes encuentre respuestas concretas en acciones sostenidas que promuevan justicia, respeto y paz.+
