"Piedad y caridad, misericordia y entrega: estas son las virtudes del hombre de Nazaret que la liturgia nos ofrece hoy, para que nos acompañen en estos últimos días de Adviento", declaró el Papa.
El arzobispo cordobés centró su homilía en el llamado a la alegría cristiana, entendida como un don que nace de la cercanía de Dios y se vive incluso en medio de las dificultades.
El arzobispo de Buenos Aires invitó a descubrir motivos de esperanza en medio de las dificultades, a transmitir buenas noticias y a prepararse para la Navidad con un corazón libre.
El Papa meditó el Evangelio de Mateo, alentó a no perder la esperanza en la prueba y recordó que Jesús sigue hablándonos desde los pobres, los últimos y los que sufren.