Goya: jóvenes misioneros llevaron esperanza a diversas zonas de la ciudad
- 20 de enero, 2026
- Goya (Corrientes) (AICA)
En la tradicional Misión de Verano, visitaron la zona del vertedero y del asentamiento Barrio Devoto 2. Durante cinco días compartieron momentos de oración, formación y cercanía con las familias.
Inspirados por el llamado del papa León XIV a "ensuciarse las manos", unos 45 adolescentes de distintas comunidades de la diócesis de Goya participaron de la tradicional Misión de Verano, compartiendo cinco días de oración, formación y cercanía con las familias de las periferias de esa ciudad correntina.
La labor misionera, que se desarrolló del 14 al 18 de enero, tuvo como centro la Escuela N° 717 "Obispo Alberto Devoto". La organización estuvo a cargo del grupo Emaús de la parroquia Nuestra Señora de Itatí y la actividad contó también con la participación de integrantes del grupo Alma Misionera, así como jóvenes de las comunidades de San Pantaleón, Santa Lucía y Lavalle.
Cada una de las jornadas iniciaba con un momento de oración, tras el cual las comunidades -integradas por siete u ocho miembros y puestas bajo el patrocinio de santos y beatos como Gianna Beretta Molla, San Luis Gonzaga, y las beatas sor María Laura, Laura Vicuña y Sandra Sabatini- salían a recorrer los domicilios. A pesar de los días de lluvia, los misioneros utilizaron parlantes y visitas personales para invitar a los vecinos de la zona del vertedero y del asentamiento Barrio Devoto 2.

Durante las tardes, debido a las altas temperaturas estivales, el programa se centró en la formación integral de los jóvenes, incluyendo charlas sobre temáticas como el discernimiento, el amor de Dios y la prevención de adicciones.
La vida de la misión se vio enriquecida por el contacto directo con los niños de la zona a través de juegos y entretenimientos. Por las noches, el fogón misionero permitió a los jóvenes compartir sus dones y talentos en un clima de fraternidad.
La experiencia misionera se vivió en profunda comunión con el magisterio del papa León XIV, quien recientemente instó a las nuevas generaciones a ser protagonistas y a "no conformarse con ver el mundo a través de una pantalla". "La vida misionera es la mayor aventura de libertad: dejen que la realidad les ensucie las manos y les limpie el corazón", señalaba el Santo Padre.
Los organizadores expresaron su gratitud a la comunidad parroquial de Nuestra Señora de Itatí por la colaboración constante, al párroco, presbítero Juan Carlos Mendoza, al seminarista Lucas Manchini por su acompañamiento pastoral y a las autoridades de la Escuela N° 717, cuyo alojamiento fue fundamental para el desarrollo de la misión.+
