Mons. Margni: 'La vida consagrada nos enseña a reconocer a Dios en lo cotidiano'
- 3 de febrero, 2026
- Avellaneda (Buenos Aires) (AICA)
En la Fiesta de la Presentación del Señor, el obispo de Avellaneda-Lanús destacó la fidelidad y la disponibilidad de los consagrados como testimonio de la presencia de Dios en la vida diaria.
La diócesis de Avellaneda-Lanús celebró la Fiesta de la Presentación del Señor, recordando el pasaje del Evangelio en el que Simeón y Ana reconocen a Jesús por su presencia humilde. Según el Evangelio, ambos esperaron, miraron y acogieron al Niño, y proclamaron: "Mis ojos han visto la salvación" (Lc 2,30).
En su mensaje a los consagrados en esta fecha, el obispo monseñor Marcelo Margni destacó que la vocación de la vida consagrada consiste en reconocer a Dios en lo cotidiano. Subrayó cuatro aspectos fundamentales para quienes celebran su consagración: cuidar la espera, permanecer en el Templo, aprender a ver con los ojos del Espíritu y vivir disponibles para soltar.
El obispo destacó que Simeón y Ana no actuaron de manera extraordinaria, sino que su fidelidad y atención les permitieron reconocer la presencia de Dios. De igual manera, los consagrados testimonian que Dios basta y ofrecen a la comunidad un ejemplo de fe, serenidad y esperanza.
Monseñor Margni concluyó su mensaje agradeciendo a los consagrados por ser memoria viva de la mirada creyente en la Iglesia y animó a que sigan proclamando: "Mis ojos han visto la salvación".+
