Martes 3 de febrero de 2026

Mons. Ojea: las bienaventuranzas revelan la verdadera felicidad cristiana

  • 3 de febrero, 2026
  • San Isidro (Buenos Aires) (AICA)
"Una felicidad diferente que tiene que ver con esta libertad que solamente puede dar el Espíritu", manifestó el obispo emérito de San Isidro en su reflexión del Evangelio semanal.
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Monseñor Oscar Ojea, obispo emérito de San Isidro, centró su reflexión semanal en el Evangelio de las bienaventuranzas y en su sentido profundo de la verdadera felicidad cristiana. Destacó que Jesús, al proclamar las bienaventuranzas, propone un estilo de vida dirigido no solo a los discípulos sino también a toda la multitud.

El prelado explicó que las bienaventuranzas no deben entenderse como una ley, sino como una respuesta al don de la gracia y del Reino. "Las bienaventuranzas son estilos de vida; no son una ley porque responden al don de la gracia, al don del Reino", afirmó, y subrayó que la verdadera finalidad no está en la condición humana, sino en la promesa de Dios.

Al detenerse en la primera bienaventuranza, monseñor Ojea profundizó en la figura del pobre de espíritu, a quien definió como aquel que se apoya únicamente en Dios. "El pobre de espíritu es el que se apoya solo en Dios", y no en las riquezas, en los bienes, en el consumismo, señaló, y añadió que esta actitud genera una libertad profunda y auténtica.

Asimismo, recordó que el Evangelio presenta como verdaderamente pobre a quien es capaz de desprenderse y darlo todo, como la viuda del Evangelio. En ese sentido, señaló que Jesús propone "una felicidad distinta, una felicidad diferente que tiene que ver con esta libertad que solamente puede dar el Espíritu". Citó también a san Pablo, quien sostenía que "es más feliz el que da que el que recibe".

Finalmente, el obispo emérito retomó una enseñanza del papa León XIV para destacar el vínculo entre pobreza espiritual y solidaridad. "Los pobres revelan el amor del corazón de Jesús", subrayó, y concluyó que la felicidad verdadera nace de "esta solidaridad con el hermano más necesitado", una solidaridad que brota de un corazón libre, confiado plenamente en el Señor.+